El propietario de un cachorro de pastor belga ha sido condenado a una multa de 240 € más las costas del juicio por los malos tratos a los que le sometió. El animal había permanecido durante meses en un pequeño balcón, sin recibir por parte de su dueño ningún cuidado ni alimentación y sí golpes y patadas. Sobrevivió todo ese tiempo gracias a que algunos vecinos le procuraban comida y agua desde otros balcones mientras la suciedad se acumulaba a su alrededor. Presionado el propietario por los vecinos y miembros de El Arca de Noé terminó entregando al perro a la protectora, donde falleció al cabo de cinco días víctima de parvovirosis. En el informe del veterinario que sirvió como prueba pericial en el juicio consta que presentaba síntomas de desnutrición, mal desarrollo óseo y cojera por fractura de origen traumático.
En la sentencia se considera probado que el denunciado "mantuvo en situación de verdadero abandono al cachorro que adquirió, sin procurarle un mínimo de alimentación para su mantenimiento y desarrollo físico adecuadamente, propinándole patadas, todo ello hasta que decidió entregarlo a la protectora de animales, provocándole anorexia y debilidad ósea que determinó su muerte cinco días después", lo que constituye una falta contra los intereses generales tipificada en el artículo 632 del Código Penal, que castiga a "los que maltrataren cruelmente a los animales domésticos".
La sentencia digitalizada: